Empezamos el año con la exposición de un joven pintor alcoyano, ya conocido por sus anteriores muestras. Destaca por la perfección de su dibujo y cuidadas composiciones, en las que la figura femenina y los niños adquieren protagonismo. Combina el realismo más puro con equilibrios surrealistas que rozan lo imposible: niños asomados al abismo de su futuro o sutiles desnudos que se acercan al final de un trampolín, apurando y aprovechando hasta la última esencia de la vida. Jóvenes rodeadas de flores de rabiosos colores junto a la penetrante mirada de una chica mora. Y todo adornado con matices de colores suaves y luz mediterránea.
|