"Tengo más años de los que he vivido, pero sigo teniendo el alma sedienta de sueños.
He recorrido el mundo como lo recorren los niños, con las manos inquietas, con los ojos abiertos, con la boca sedienta; con la vida entera... y resulta que todo me sorprende y me desborda porque, sin comprenderlo, sé que todo nace y acaba en la claridad insobornable, porque sé que soy polvo menudo en esta balanza de colores, en este canto de vida". |