La obra de Fina Casasús refleja un mundo interior armónico y sereno, repleto de los más profundos sentimientos. Cada cuadro es una invitación a la meditación interior, a rehacer los mismos pasos que el artista interioriza el exterior que nos rodea para así obtener nuestras propias reflexiones y vivencias. La expresión de sus paisajes de flores resulta intimista y de gran atractivo. Nos quedamos con sus verdes, con esas luminosidades que aparecen entre los árboles, que penetran desde el cielo. Sus ambientes los convierte en íntimos, poéticos,misteriosos en ocasiones. Lo que más se agradece de su obra es la sinceridad a la hora de expresarse. |