Equipar a los porteros correctamente

Tanto en los entrenamientos como en los partidos, los porteros deben equiparse correctamente para conseguir una máxima protección. Llevar pantalón largo, jersey de manga larga y espinilleras es más que recomendable.
Los pantalones largos están especialmente recomendados en el fútbol base debido a la calidad de los terrenos de juego donde se entrenan. No deben correrse el riesgo de sufrir heridas ni lesiones por el hecho de no cubrir las piernas. En los partidos, los porteros pueden usar pantalones cortos, pero si el juego se desarrolla en césped artificial es mejor llevar pantalones largos o al menos los ahora populares pantalones pirata de portero o tres cuartos.

Respecto a las espinillerases recomendable utilizarlas también durante el entrenamiento, de este modo, el portero no solo estará protegido contra las lesiones sino que también porque estará acostumbrado a usarlas cuando llegue la hora del partido.
Generalmente, los pantalones y camisetas de portero van equipados con zonas acolchadas. Esta es una buena opción si el guardameta se siente cómodo y el relleno no dificulta el movimiento. Últimamente la tecnología ha mejorado las prestaciones de los materiales y los rellenos son más eficientes además de no ser tan voluminosos como hace unos años.
Cualquier equipamiento que evite lesiones y no impida el movimiento del guardameta es beneficioso. Se puede entrenar o jugar con coderas si uno se siente más seguro, sin embargo el uso de las rodilleras no es muy recomendable ya que puede hacer que el guardameta se acostumbre a caer de rodillas lo cual técnicamente no es lo más apropiado además de producir posibles lesiones.
Los guantes son el equipamiento más importante de los porteros. Deben ser guantes que permitan al portero bloquear el balón sin dificultad. La palma de látex del guante proporciona una absorción del choque sin que el portera pierda el tacto con el balón. Decidir que espesor debe tener la palma del guante es un tema muy personal que dependerá exclusivamente del guardameta aunque generalmente los porteros noveles prefieren un grosor más fino y los profesionales uno más grueso.
El entrenador puede tener algunos guantes para que los porteros los prueben antes de comprar unos nuevos. Los porteros también pueden probar diferentes modelos en las tiendas. Después de determinar que grosor es el más adecuado, lo siguiente es encontrar aquel que mejor se adapta a la mano. Los guantes no deben de quedar muy apretados, los dedos tienen que tener espacio para moverse. Sin embargo, no debe de existir demasiado espacio entre la punta de los dedos y el final del guante, de no ser así se corre el riesgo de no detener el balón correctamente. Si el material sobrante en la punta de los dedos puede ser doblado hacia atrás quiere decir que el guante es demasiado grande y habría que contemplar la elección de una talla más pequeña.

Otro equipamiento importante son las botas y especialmente los tacos. Los porteros no pueden permitirse el lujo de resbalan cuando están jugando un partido. La elección de los tacos depende en gran medida de la superficie del terreno de juego. Para los campos de hierba lo más recomendable son los tacos roscados eligiendo aquellos tacos que mejor se adapten a la calidad del campo. Sin embargo, nunca debe utilizarse botas de césped artificial cuando se juegue en campos de hierba ya que esto repercutirá en una pérdida de tracción. Sin la tracción adecuada, el portero no será capaz de conseguir la suficiente potencia de impulso para lanzarse a por el balón.
Dado que a lo largo de la temporada el equipo jugará en diferentes campos, es recomendable que el portero disponga de diferentes tipos de botas para utilizar en cada momento aquella que mayor se adapte a las circunstancias tanto del terreno de juego como de las condiciones climatológicas.
Como conclusión podemos decir que los guardametas no deben correr el riesgo de resbalones o caídas. Llegar al campo con tiempo suficiente antes del partido permite a los porteros probar las botas en el terreno de juego durante el calentamiento lo que les da tiempo para cambiarse las botas en caso de no haber acertado con la elección.